LA MUERTE TIENE PERMISO "EDMUNDO VALADES" REPORTE: Sobre el estrado, los ingenieros conversan, ríen. El presidente, mientras se atusa los enhiestos bigotes, acariciada asta por la que iza sus dedos con fruición, observa tras sus gafas, inmune al floreteo de los ingenieros. Palabras que cambian dicen de cosechas, de lluvias, de animales, de créditos. Algunos fuman, sosegadamente, sin prisa, con los cigarrillos como si les hubieran crecido en la propia mano. El presidente agita la campanilla y su retintín diluye. Primero empiezan los ingenieros. Una mano se alza, tímida. Vuelven el rostro a buscar lo que iban a decir, como si la. Sacramento espera. La mano se alza, pero no la ve el presidente. La mano es descubierta por el presidente. La mano baja cuando Sacramento se pone en pie. Sacramento se queda con él en las manos. Sacramento prende sus ojos en el ingeniero que se halla a. Traemos una queja contra el Presidente Municipal. Se le quedaron al Presidente Municipal. ...